Presuntamente, una red de empresas contratistas del Estado estarían canalizando recursos públicos para financiar la aspiración presidencial del abogado Abelardo de la Espriella. En el centro del entramado aparecen nombres ya conocidos en los círculos del poder regional y nacional.
Fuentes cercanas a organismos de control que prefieren mantener el anonimato nos trasladaron información que, de confirmarse, representaría uno de los escándalos de financiación política más graves de los últimos años. Según lo que pudo establecer este medio, presuntamente varias empresas del sector de la ingeniería y la construcción, con contratos vigentes con Ecopetrol y la empresa ISA entidades de capital mixto con participación estatal mayoritaria, estarían aportando recursos a la campaña del reconocido penalista Abelardo de la Espriella, quien ha venido sonando con fuerza en el escenario político nacional.

Entre las firmas mencionadas aparece Ingeomega S.A.S., una constructora de ingeniería que, según las investigaciones preliminares que llegaron a nuestra redacción, habría tenido una participación activa en el financiamiento de la campaña. Lo que hace más llamativa esta situación es que Ingeomega no sería una empresa ajena al universo político: diversas pesquisas correlacionan a su gerente general y propietario, Marco Aurelio Vieira Mejía, con Federico “Fico” Gutiérrez, actual alcalde de Medellín y figura central de la derecha colombiana. Presuntamente, entre ambos existiría una estrecha relación de amistad que se habría traducido en contratos con la Alcaldía de Medellín y con las Empresas Públicas de Medellín (EPM).

Cobra: el hilo que conecta varios nombres
Pero Ingeomega no sería la única empresa en este presunto esquema. También aparece Cobra, identificada como la contratista con mayor valor acumulado de contratos con ISA. Lo que enciende las alarmas es que Cobra sería socia de Conconcreto, firma que ha sido señalada en varios círculos como cercana al expresidente Iván Duque y al empresario y operador político Juan Emilio Posada.
De ser cierto lo que nos fue revelado, estaríamos ante una arquitectura de intereses que conectaría, de manera presunta, a De la Espriella con Fico Gutiérrez, con Duque y con Posada a través de empresas que al mismo tiempo ejecutan contratos millonarios con el Estado colombiano. La pregunta que surge de inmediato es si esos recursos públicos —provenientes de entidades como Ecopetrol e ISA— estarían siendo utilizados, de forma indirecta, para lubricar una maquinaria electoral.

Lo que dicen las cifras públicas
Una revisión de los sistemas de contratación pública disponibles permite verificar que, en efecto, tanto Ingeomega como Cobra figuran como contratistas activos de entidades del orden nacional. Lo que no es posible establecer todavía con total precisión, a partir de la información recibida, es el monto exacto que presuntamente habría llegado a las cuentas de la campaña, ni los mecanismos específicos a través de los cuales se habría realizado dicha transferencia.

Un patrón que ya ha sido visto antes
Lo que resulta llamativo de la información recibida no es solo la presunta irregularidad en sí misma, sino el patrón que describe: empresas que contratan con el Estado, vinculadas a figuras políticas de largo aliento, que presuntamente aportan a campañas de nuevos aspirantes. Es, en apariencia, la misma lógica que organismos como la Contraloría y la Fiscalía han venido persiguiendo en otros escándalos de financiación electoral ilegal en Colombia.
Las autoridades competentes tendrían, en caso de que esta información sea verídica, un terreno fértil para iniciar indagaciones formales. Por ahora, todo lo aquí expuesto tiene carácter presunto y este medio continuará verificando la información con fuentes adicionales.
el trino.

